¿Qué es el inbound marketing?
Crear contenidos de alta calidad que mantienen interesados a los visitantes de tu sitio web es la clave del éxito del inbound marketing. Tienes que generar contenido de valor en todas tus plataformas. Puedes optar por promocionarlo, pero también generará tráfico orgánico no remunerado a través de las búsquedas.
Aunque el inbound marketing tiene que ver con el proceso de compra, no se trata solo de obtener beneficios. Se trata de ayudar al usuario. Se trata de una poderosa técnica de ventas que funciona mejor cuando se combina con un enfoque más tradicional, como el outbound marketing.
Entender el inbound marketing
Existe una metodología para el éxito del inbound marketing. El inbound marketing se utiliza para impulsar las ventas y aumentar los ingresos creando relaciones a largo plazo con tus clientes. Proporcionas a los consumidores, clientes potenciales y clientes habituales la información que quieren y necesitan en cada etapa de su recorrido con tu marca. El inbound marketing atrae a los clientes a tu sitio web con contenido relevante e información valiosa que los usuarios encuentran útil.
Te conviertes en socio de su éxito. O, dicho de otro modo, cuando tus clientes experimentan éxito y satisfacción, aumentan los ingresos de tu sitio.
La mayoría de los profesionales del marketing identifican cuatro actividades clave en la metodología inbound:
- Atracción
- Captación
- Conversión
- Fidelización
Atraes extraños, conviertes visitantes, cierras clientes potenciales y fideliza a tus clientes.

Atracción
Atraer clientes parece un concepto sencillo. Pero atraer clientes es mucho más que optimizar tu SEO dentro de la página y lanzar nuevos contenidos.
Antes de pensar siquiera en la estrategia de contenidos o de invertir horas interminables estudiando cómo funcionan los motores de búsqueda, debes decidir quién es tu cliente ideal. Dedica algún tiempo a desarrollar un «buyer persona», un avatar del tipo de cliente que seguirá acudiendo a tu sitio web en busca de información y pensará en ti en primer lugar cuando busque el tipo de productos que vendes.
Considera los tipos de contenido que puedes ofrecer que coincidan con lo que tu cliente ideal busca en Internet. Ese es el punto en el que realizas la optimización para motores de búsqueda (SEO). Al asignar una clasificación a tu página, Google no se limita a tus palabras clave, pero las frases clave que se buscan con frecuencia te ofrecen una forma estupenda de ampliar tu alcance. A continuación, puedes crear contenido de valor único.
Captación
Una vez que has atraído a un visitante a tu página web, quieres convertirlo en un cliente potencial. Un cliente potencial es alguien que desea obtener más detalles sobre tu marca y que, a cambio, te proporciona información (como su nombre, dirección de correo electrónico y preferencias de contenido).
¿Cómo se convierten los visitantes en clientes potenciales?
Puedes convertir a los visitantes en clientes potenciales con una llamada a la acción, también conocida como CTA. La CTA puede ser «¡Compra ahora!» Pero también puede ser una solicitud de inclusión en tu base de datos, la descarga de un libro electrónico o la programación de una demostración. Los clientes potenciales de calidad también incluyen suficiente información para potenciar tus esfuerzos de outbound marketing. Los visitantes que te dan su dirección de correo electrónico y piden ser añadidos a tus listas de correo electrónico están interesados en lo que ofreces.
Conversión
La idea central del marketing digital son las ventas digitales, ¿verdad? Una vez que has atraído a tu cliente ideal y lo has convertido en un cliente potencial, es hora de que tu equipo de ventas (o solo tú, si eres un empresario individual que trabaja solo) cierre la venta.
Ten en cuenta que puede que tengas que mover a un cliente potencial a través del embudo de ventas. Muchos clientes potenciales no estarán preparados para convertirse en clientes de pago a la primera. Pero la persistencia educada da sus frutos.
Normalmente habrá un proceso de ida y vuelta hasta que el cliente potencial cierre el trato y se convierta en un cliente de pago. ¡Enhorabuena! ¡Has hecho una venta!
Sin embargo, tienes que seguir deleitándoles para animarles a comprar más en el futuro.
Fidelización
La fase de fidelización es donde comienza la diversión del marketing digital. Has guiado con éxito a tu cliente a través del recorrido del comprador. Ahora le toca a tu equipo de marketing de contenidos mantener el contacto y darle más información sobre las soluciones que necesita. Tu equipo de ventas debe asegurarse de que tus productos cumplen sus expectativas.
Inbound marketing frente a outbound marketing
El inbound marketing es una herramienta de ventas que atrae a los clientes a tu sitio web con contenidos y experiencias seleccionadas que has adaptado a sus preferencias.
En cambio, el outbound marketing interrumpe a tus clientes con información que no necesariamente desean. El inbound marketing adapta tu contenido a la intención de una búsqueda en Internet. Con la estrategia adecuada de inbound marketing, tu sitio proporcionará la información que los clientes potenciales creen necesitar y las experiencias que les resultan satisfactorias.
Hubo un tiempo en que el outbound marketing era todo lo que necesitabas. Todo lo que tenías que hacer, al menos en teoría, era comprar una lista de direcciones de correo electrónico específicas y bombardear a los clientes potenciales con ofertas.
Los filtros de spam modernos hacen que el marketing por correo electrónico sin un proceso de consentimiento sea cosa del pasado. Sin embargo, este tipo de marketing de presión nunca fue especialmente eficaz.
Otras herramientas tradicionales para llegar a los clientes, como las campañas en los medios de comunicación, las conferencias, los seminarios y los anuncios impresos, están igualmente desfasadas. Los clientes no tienen que esperar a que vengas a ellos. Pueden buscarte activamente en Internet. Pero puedes atraer, captar, convertir y fidelizar a tus clientes con el poder del inbound marketing.


